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lunes, 5 de agosto de 2019

La Hora del Miedo #11 - Chucky Extravaganza


Con: Julia Otero, Ezequiel Rivero, Mariano Morita

Revisamos exhaustivamente toda la saga de más de 30 años del muñeco diabólico creado por Don Mancini. Charlamos sobre la reformulación de la idea, la relación con la tecnología y el drama legal detrás de la película en el reboot del 2019 (00:08:23), dirigido por Lars Klevberg. Para luego ya meternos de lleno en el lugar de la saga en el cine de género como anomalía por su continuidad y su división en tres partes. La primera (00:35:32), que incluye Child’s Play (1988), Child’s Play 2 (1990), Child’s Play 3 (1991), con Andy Barclay como el niño perseguido por el muñeco poseído por el estrangulador de Lake Shore, Charles Lee Ray. La segunda (01:07:06), con un total giro a la comedia y a lo cuir y la introducción de la genial Jennifer Tilly en Bride of Chucky (1998) y Seed of Chucky (2004), esta última es el debut como director de Mancini. Y el tercer momento de la saga, con el regreso al terror directo a video (01:36:26) en Curse of Chucky (2013) y Cult of Chucky (2017) y la entrada final de Fiona Dourif, la hija del legendario actor Brad Dourif que interpreta la voz de muñeco en las 7 películas. 

domingo, 28 de julio de 2019

La sociedad se funda sobre un crimen común


Sobre Le livre d'image (2018) de Jean-Luc Godard

Desde Histoire(s) du cinéma la películas de Godard giran sobre los mismos temas, y cada vez más sobre el mismo material. Si bien algunas de estas películas-ensayo traen nuevas imágenes, lo que prima es la presencia del archivo y su constante reversión. Pensando en la etapa ya completamente digital, en Film Socialism (2010) intercala mucho material de archivo retocado en medio del crucero por el Mediterráneo, en Adieu au langage (2014) se incorpora al 3D y se parte de la idea de las sombras para comenzar a trabajar con el concepto de volumen. Lo que comparten es una sensación de alejamiento, como si eso que alguna vez fue la experiencia mimética de la realidad ahora se viera mediado por las marcas de su artificio. Son cada vez menos, por no decir nulos, los planos de películas que aparecen intactos. Sobre ellos se saturan los colores, se resaltan los brillos, se aumentan los contrastes. Por momentos parece que sólo se dividieran entre una luz cegadora y una oscuridad plena. En el video electrónico se evidencian los drops, las marcas en la cinta, que a la vez es manipulada en todos los sentidos, acelerada y realentizada. En las imágenes digitales la cuestión parece encabalgarse, como si en lugar de retomar el material original se trabajara sobre las mismas marcas de reversiones anteriores. Luego se da el campo tridimensional, y parecieramos ver desplegados en el espacio elementos externos a material que no fue capturado de esa manera.

En un momento de Le livre d'image se dice que la actividad de un siglo se convierte en el arte del siguiente, y parece plantearse una cuestión. Si conocemos Histoire(s) du cinéma entendemos que una de las obsesiones de Godard es la de mostrar a la historia del cine como una actividad completamente partícipe de los sucesos históricos principales del siglo XX. Godard también había dicho que el cine es una máquina del XIX que sirvió para mirar al XX, y algunos filósofos hablan de aquel siglo para referirse a la pasión de lo real, donde lo real es esa visión positiva del siglo anterior en el que la imagen fotográfica fue más bien una ciencia. Si seguimos la lógica de lo planteado, la diferencia es clara. Lo que en un momento fue la articulación de una mirada, ahora es un objeto en sí mismo, mirable como tal. Para Bazin, la llegada de la fotografía terminó con la aspiración de la pintura realista por capturar la realidad, y le permitió a esta encontrar lo no-figurativo. Será entonces que la llegada del digital terminará con el cine como mirada, para devenir en una nueva forma de pintura. Recordemos al niño del final de Film Socialism, que comparte los colores saturados de lo que pinta con los del mismo plano que lo encuadra.


Lo que queda atrás es la pasión, lo que surge del drama y de la mirada, como si los signos de la imagen quedaran huérfanos, expuestos a su violenta manipulación, desacralizados. En Adieu au langage se reversiona un famoso plano de Rey de Reyes, donde se ve la sombra de Cristo, en una toma casi simétrica, la voz de Godard dice "la sombra de Dios" y vemos la de un hombre y una mujer compartiendo un cigarrillo. Estas tres últimas películas se transitan de esa manera, desde una mirada que se encuentra progresivamente más lejos de las articulaciones de sentido del cine clásico. Y sin embargo el mundo continúa. Le livre d'image titula REMAKES a la primera de sus partes, donde notamos entonces que el resultado es nefasto. El siglo XXI repite las tragedias del XX, pero es la mirada sobre aquello lo que desaparece. En eso Godard es insistente y yuxtapone imágenes claras. Lo que el cine pudo representar ahora carece de representación, y es sólo el estilo lo que regresa. La unión de las tomas de prisioneros ejecutados y tirados al agua parece la misma imagen. La primera, cinematográfica, es parte de un relato con un lugar y un entendimiento para la fatalidad. La segunda conserva el estilo, pero esta filmada por ISIS. Sobre esta misma cuestión se desarrolla narrativamente De Palma en Domino (2019), que parece otorgarle sus rasgos estilísticos a los personajes terroristas de la película.

¿Esto qué implica? El progresivo alejamiento de la pasión tiene una contrapartida oscura, y a la vez, hay algo que parece unificarse. Si Godard había ya trabajado la metáfora de la nave con el crucero de Film Socialism, en esta nueva película lo hará con una más amplia y significativa si hablamos de cine, la del tren. Este se introduce a través de El expreso de Berlín (1948), en la que distintos diplomáticos de los países involucrados en la guerra terminada toman parte de un conflicto que puede hacer peligrar la paz. El travelling lateral de Tourneur presenta y unifica a los personajes, lo que Godard emprende a través del montaje es la unión de películas con yuxtaposiciones. Hay un intento de conexión de los universos, como si siempre se tratara del mismo tren. Así vemos entonces diversos fragmentos de toda la historia del cine, con marcada diferencia de procedencias y en los recursos de extrañamiento de los planos. El tren como gran aparato del mundo moderno y contenedor de relatos sobre su movilización es una metáfora que seguramente esté presente, de alguna forma u otra, en todas esas películas. Al mismo tiempo el tren puede ser tanto el de los Lumiére, como el de Keaton o los que van a Auschwitz.




La unión estética que se propone va de la mano con la unión de nacionalidades. Consecuentemente llegará una unión de hemisferios, cuando la película se dedique a tratar de pensar a lo que se llama "mundo árabe". Si algo queda claro en medio de la siempre enorme cantidad de sentencias y reflexiones formales que propone Godard, es que la universalidad de lo estético es cada vez mayor. Film Socialism ya había planteado que el mundo llego al socialismo, pero de una manera puramente virtual y donde lo material se presenta como líquido. Podríamos agregar: casi al mismo tiempo en el que la tecnología digital pudo ser capaz de emular como animación la forma del agua. Esa sensación de comunidad virtual es lo que actualmente se nos presenta como utopía. Para Godard la alcanzamos, pero a costa de ese alejamiento, y tapando como un biombo a todas sus miserias. Concebir el mundo se convierte en la descripción exhaustiva de su superficialidad, como si la Comedia y la Tragedia se hubiesen convertido en dos colores contrastados entre sí. Alguno de esos trenes tal vez se dirija a hacia la "remake" de Auschwitz, pero será en fin otro tren, con los colores que le serán propios, yendo de izquierda a derecha, o de derecha a izquierda. Pura forma.


Le livre d'image se dividide en cinco partes, como los dedos de la mano. Godard repite una de sus frases predilectas, "la verdadera condición del humano es pensar con sus manos". El cine fue actividad, fue trabajo, y así, produjo pensamiento. Los niños pequeños aprenden a contar usando los dedos. Hay en las manos también algo de infantilismo, de regreso a lo básico. En Adieu au langage se va a un extremo al intentar incluir la mirada de un perro, pero se apunta a lo mismo. Lo que se propone es empezar desde las cenizas, desde el mundo completamente desacralizado, donde ninguna imagen tiene aura. La película cierra con un poema de Anne-Marie Mieville, que en un momento dice: aunque no salió como esperábamos / nuestras esperanzas no han cambiado / las esperanzas, como las utopías, son necesarias / las esperanzas fracasarán muchas veces / ahogadas por el enemigo / renacerán siempre / y habrá muchas más esperanzas que hoy / se extenderán por los continentes. Hay que volver al más antiguo de los contrastes (y de los conflictos): el de la luz y la oscuridad.

lunes, 22 de julio de 2019

La Hora del Miedo #10 - Cure / The Evil Within


Con: Julia Otero, Ezequiel Rivero, Mariano Morita
Invitado: Darío Zapata (@og_jujyfruits)

Nos visita Darío Zapata para hablar de CURE (1997) de Kiyoshi Kurosawa, un thriller psicológico que expande la fórmula de un detective que investiga asesinatos misteriosos, y THE EVIL WITHIN (2017) (0:45:10), la super ambiciosa e inconclusa ópera prima del millonario Andrew Getty, que tardó 15 años en ver la luz y fue estrenada póstumamente.

jueves, 11 de julio de 2019

Cosas que hacen con Terminator


11/07/2015

3 posteos sobre Terminator Genisys (Alan Taylor, 2015)

1

En Terminator Genisys, los clásicos de Cameron están "protegidos" en una línea de tiempo paralela, pero esa protección es la de una vitrina que no permite tener contacto con ellos, sólo verles la superficie estética de frases, escenas memorables, y ambientes. Este compendio que utiliza la película para hacernos entrar durante la primera media hora sólo sirve como cimiento para la eliminación de esa misma línea de tiempo y su reemplazo. "Ven conmigo si quieres vivir" significa lo que ahora quieren que signifique: nada.

2

Se deja ausente la escencia de las primeras Terminator: que no se trata sólo de máquinas sino que hay ideas que toman forma en ellas. Cada nueva máquina es una nueva tecnología, y cada nueva tecnología trae consigo una idea. Pero en el cine en general lo mismo ocurre con las personas, y en Terminator Genisys también se deja ausente la escencia del cine. Los personajes y las maquinas son sólo recipientes para nociones del bien y el mal pasajeras y reemplazables. Es una película dirigida por Skynet.

3

Pensándola en términos más estrictamente tecnológicos (o poniendo como eje a la tecnología), Terminator Genisys utiliza las técnicas de captura de movimiento y cámara virtual de Avatar para crear al T-800 joven que aparece al principio. El objetivo es ver una perfecta simulación de Arnold joven en los 80's, pero el sentido es el mismo que el del rostro del Tintin de Spielberg: una burbuja de nostalgia que no se pone en crisis, ni siquiera en una película donde la relación del hombre con las máquinas se supone como tema.

lunes, 8 de julio de 2019

Los leales 47 Ronin


Genroku Chûshingura (Kenji Mizoguchi, 1941)

La vía del Samurái exige, entre otras cosas, que se esté siempre dispuesto a someter a prueba la firmeza de su resolución. Noche y día, el Samurái debe seccionar sus pensamientos y preparar una línea de acción. Según las circunstancias puede ganar o perder. Pero evitar el deshonor es un hecho distinto de la victoria o de la derrota; para evitar el deshonor tal vez le será necesario morir.
- HAGAKURE. El código secreto del Samurái. Yamamoto Tsunetomo

Como film de propaganda para la Segunda Guerra Mundial, Los leales 47 Ronin es  inusual. Donde uno puede esperar una glorificación de las batallas, lo que se nos presenta es una película de cuatro horas de duración donde todo lo que es acción queda afuera. Dos hechos centrales están fuera de campo: el seppuku del señor Asano, y la posterior venganza de sus cuarenta y siete seguidores, donde la cabeza del señor Kira es cortada.

El conflicto es simple narrativamente, pero este se encuentra explayado en una dimensión distinta a la de sus causas y consecuencias. En 1701, durante el Shogunato Tokugawa, el señor Asano comete el error de desenfundar su espada y atacar al señor Kira en un territorio oficial donde el protocolo lo prohíbe. Por esto es sentenciado a practicarse el seppuku (quitarse la vida) y se le confiscan las propiedades, mientras que Kira no recibe castigo alguno. Para los discípulos de Asano esto es un ultraje, es claro que el Shogunato tiene una preferencia por Kira y que, además, fue una provocación. Quien queda al mando, el consejero Keranosuke Oishi, sabe que una eventual venganza es inminente. Con los seguidores a la expectativa, Oishi intenta negociar la reapertura de la casa Asano bajo otro mando mientras, secretamente, desea la venganza. Es una contradicción, pero se expresa una dualidad fundamental de la película respecto de las autoridades: el Shogunato, o el honor de los maestros. Cuando la solicitud es rechazada, la venganza tiene vía libre a ojos de todos, pero al mismo tiempo representa un crimen.


La leyenda de los Ronin transcurre casi en los mismos años en los que Yamamoto Tsunetomo dicta el Hagakure, y la moral Samurái ya se encuentra en decadencia. En varios pasajes del libro se hace referencia a los antiguos Samurái como a un tipo de casta ya casi perdida. Esta tradición se terminaría definitivamente en el cierre del período Edo, más de un siglo después, con el advenimiento de la modernidad. La vinculación es necesaria, y más tratándose de un film de propaganda. Los samurái de Mizoguchi lamentan la progresiva pérdida del honor guerrero, y los cuarenta y siete guerreros de Oishi serán entonces el símbolo que lo encarna.

Sin embargo, Mizoguchi no se atiene a construir motivos para pelear, ni a mostrar las maneras de entrar en batalla. La película, que en apariencia es puramente protocolar, se centra en todos los fundamentos simbólicos que llevan a los conflictos. No es tanto la acción sino la determinación lo que cuenta, siendo esto todo lo que rodea a la toma de decisiones. El recorrido es largo, pero ante todas las acciones posibles, Oishi va comandando en un camino de honor. Es entonces llamativo cómo lo que se presenta es un relato trágico, donde ser digno de los maestros no necesariamente nos reconcilia con la ley. La venganza termina llevándose a cabo de la forma más honorable posible y se sabe que todos los que se han enterado de la noticia ven al hecho como necesario. Pero el despliegue del film no se termina ahí, ya que los ronin esperan consecuentemente una sentencia por esto que fue un crimen. El camino del honor continúa, y los guerreros conocen ya su destino. No sólo fue necesaria la colocación de la cabeza de Kira en la tumba de Asano. La máxima glorificación será el seppuku, cuya sentencia recibirán agradecidos.


Todo el epílogo de la película es símbolo puro. Con el conflicto terminado, asistimos a la previa de la ceremonia del seppuku. Los guerreros se deleitan con un espectáculo de variedades, mostrando cada uno sus habilidades en la danza. Parece un festejo. También reciben atenciones de todo el pueblo y en un momento la música interpretada por uno de ellos añade la nota amarga. La muerte es una forma de honor sin dejar de ser fatalidad. A su vez, los guerreros logran desplegar el propio sacrificio y heroísmo. La mujer de uno de ellos intenta infiltrarse al castillo para encontrarlo previo a  su muerte. Ella fue abandonada por él en el día de su boda, siendo este el día del asalto a la casa de Kira. El guerrero la abandonó para cumplir con su maestro, y ella necesita saber si la ama o no. Oishi quiebra el protocolo y le permite verlo. Allí sale a la luz una terrible verdad: lo que fue un engaño se convierte en verdad al ser compensado con la muerte. La mujer, que se había disfrazado de hombre para engañar a todos y poder entrar, termina suicidándose.


La ceremonia del seppuku también quedará fuera de campo. Tan solo escucharemos los anuncios de cada uno, hasta el momento en el que se lo llama a Oishi, y este se levanta para enfrentar su destino con la frente en alto. La secuencia es emocionante, porque Los leales 47 Ronin dejó hace rato de ser un film de propaganda para convertirse, gracias a la determinación de Mizoguchi, en la búsqueda de todos los fundamentos que hacen a la moral de un guerrero. Sería imposible ambientar un relato así en la modernidad. La búsqueda es hacia atrás, encontrando en lo perdido aquello que tal vez sea posible mantener.

sábado, 22 de junio de 2019

La Hora del Miedo #9 - Especial Found Footage


Con: Julia Otero, Ezequiel Rivero, Mariano Morita

Hablamos de CANNIBAL HOLOCAUST (1980) (0:01:15), el infame y controversial clásico de Ruggero Deodato, y también nos metemos con THE BLAIR WITCH PROJECT (1999) (0:31:03), a 20 años de su estreno. Y como se trata de un especial, continuamos (00:54:50) con recorridos personales por muchas películas de Found Footage.

sábado, 15 de junio de 2019

¿Crees en la existencial del Mal?


Sobre El conjuro 2 (James Wan, 2016)
Junio de 2016

En una gran secuela, Los Locos Addams 2, Merlina le pregunta a su nuevo amigo "¿crees en la existencia del Mal?", refiriéndose a la ladrona que sedujo al Tío Lucas. En el cine de terror esa pregunta se vuelve central. No es una que deban hacerse necesariamente, como en este caso, los personajes sino el realizador. Porque la mera mención puede asustar, pero si sólo se trata de la pregunta y del repertorio de simbolos que giran alrededor de ella, entonces todo es una simple fachada. Esta puede serle útil a una comedia negra y a su personaje en plena pubertad, porque ahi encuentra un sentido propio, pero no es así el caso cuando se supone que hay algo a lo que debemos temer.

Ese es el caso de El Conjuro 2, donde sólo vemos los elementos significantes como cruces invertidas, biblias rayadas, monjas, etc. Un colgante con un crucifijo circula por toda la película hasta llegar a las manos de la niña que había sido poseída, como símbolo de fe, pero todos esos símbolos son simplemente una parodia. Lo único que traen es su estandar cultural, es decir, que sepamos que pueden frenarse demonios, que ciertas palabras producen ciertos efectos. En definitiva, todo en esa película es una causa y efecto que nada tiene de fantástico. El poder del relato cinematográfico se supone que dota de sentido cada vez a cada símbolo, no debe reciclarlos. Una cruz que puede frenar demonios los frena porque la película fundamenta ese poder en la experiencia vital que propone. Eso Carpenter lo dejó bien claro en Vampiros, y de la forma más directa posible: a los vampiros de su película, dice el cazador James Woods, no les importa que les pongas una cruz adelante o les tires ajo. En este caso es así, y la lucha será de otra manera, una que la película sí construye. La luz del sol sí los mata, y lo vimos 700 veces, ¿por qué eso sí lo repite? Vayamos a la historia. Estos vampiros pretenden encontrar lo que les va a permitir vivir en el día. ¿Qué será del mundo cuando los vampiros vivan de día y no tengan que andar ocultándose? Quizás entonces, para esa gran película del director de The Thing y En la boca del miedo, el destino del mundo y su posible fin es el centro del problema. Puede olvidarse de las cruces y el ajo, pero no puede olvidarse de la luz, porque la necesita para construir.


¿Cuál es el problema para El Conjuro 2? Si la respuesta es la que dicen los personajes, estamos nuevamente en problemas. "Salvar a una familia a toda costa" deja mucho qué desear, sobre todo por el "a toda costa". El conflicto de pareja presentado establece una tensión: ella no quiere que sigan viendo casos, él no quiere abandonar a familias indefensas. Ella teme porque lo ve morir en una especie de premonición, él se la juega igual. Finalmente encuentran un aparente balance: logran terminar el laburo en cuestión, y los dos vivos. Él puede seguir siendo la parte material y ella la mental, por decirlo de alguna manera. Pero nadie cayó en el medio, nadie tuvo que sacrificarse realmente. En otras palabras, nada tuvo que pasar... El sacrificio es más que nada un ensayo, es la intención. Cabría preguntarnos qué peso puede tener el regalo que le hacen a la nena al final, cuando el propio mártir envuelto en su frazada de la policía le está dando en la mano el símbolo del sacrificio por excelencia.

Hasta This is the End, otra comedia de terror, de Seth Rogen deja en ridículo al climax de esta película. Craig Robinson se sacrifica por sus amigos, James Franco también, pero con el objetivo de causa y efecto del sacrificio, sabiendo que así irá al cielo. La escena es graciosa porque justamente nos hace entender el uso que Franco hace del símbolo, lo despoja de todo lo que lo funda, lo vuelve su propia parodia, que además es perfectamente coherente con el personaje que construye: termina devorado por los caníbales a los que también parodió en su versión hipotética de Pineapple Express 2.


En El Conjuro 2, decir el nombre del demonio rompe el hechizo, y el héroe se salva de caerse por la ventana y de ser atravesado por la rama vertical de la premonición. ¿Se imaginan si al final de El Exorcista el Padre Karras lograra sacarle el demonio a Reagan sin tener que absorberlo tirarse por la ventana? El demonio saldría del cuerpo de Reagan y fantasmalmente podría caerse por la ventana y rodar fantasmalmente por las escaleras, hasta morir, fantasmalmente, sin mudarse al cuerpo de nadie. Al final Karras estaría vivo para felicitar a la niña, para ir al cine con el detective y para superar la muerte de su madre. El Mal sería entonces una cosa bastante poco ofensiva que no viene a cobrarse nada, y sería más o menos lo que es en esta película: una cosa más o menos mala que te asusta cuando menos te lo esperás, saliendo del costado más oscuro del encuadre.

Lo más interesante de todo es que con o sin demonio, la película desde su primera secuencia plantea un posible camino, un camino que no toma y olvida en sus siguientes dos horas. La esposa vidente visualiza los asesinatos de Amytiville desde una especie de avatar del asesino, como si tomara cuerpo en él. Avanza por la casa en el mismo tono frio, entra a las habitaciones y asesina a la familia, uno por uno. Hasta camina frente al espejo, y cuando se ve a sí misma en el cuerpo del asesino, accede a seguir haciendo lo que está haciendo. Ahí está lo interesante: está sometida a su voluntad. Cuando revienta de un escopetazo en la cabeza a la última nena, vuelve a ver lo que hizo, y en un instante, cae en la verdad. Importa poco si vuelve o no a ser ella, porque lo importante es que reconoce esa voluntad a la que se sometió. Después de esta gran escena, aparece un nene diabólico con ojos blancos y hace su primera aparición la "monja del terror", y ella despierta del trance con un susto tal que la hace decir algo como "nunca más quiero estar tan cerca del infierno". Inmediatamente después, el peso de la película se lo roba la premonición que vio junto a la monja, que termina siendo más una expresión de su miedo a seguir ejerciendo. Del momento en el que deseó ver la cabeza de la nena reventar no se acuerda nadie...


Y todo esto es porque definitivamente James Wan no cree en la existencia del Mal ni le importa, sólo le importa el escalofrío que puede causar la pregunta, y extenderlo con técnicas de cámara y enfriamientos de color todo lo que se pueda. Es capaz de asomarse a algunos modos y formas, pero la expresión concreta del Mal, y me refiero a cuando toma cuerpo, a cuando es malo realmente, a cuando viene a cobrarse algo porque lo hecho hecho está, ahí fracasa. Las cintas cruzadas que caen al piso y que advierten la verdadera presencia de lo fantástico, sólo sirven para que se sienten veinte minutos más en el tren a descifrar códigos en las grabaciones como dos académicos, y recién ahí, cuando sus caseteras simultáneas se lo confirman, vuelven rápida y furiosamente a la casa a ver si pueden más o menos hacer algo. James Wan es creyente, pero uno que cree en la existencia de la correción de color y de los vúmetros de decibeles.

martes, 4 de junio de 2019

La Hora del Miedo #8 - In the mouth of madness


Con: Julia Otero, Ezequiel Rivero, Mariano Morita
Invitado: Diego Cirulo

¿Lees a Sutter Cane? Nos acompaña Diego Cirulo para charlar de una de sus películas preferidas, EN LA BOCA DEL MIEDO (1994), de John Carpenter.

viernes, 17 de mayo de 2019

La Hora del Miedo #7 - Muere Monstruo Muere, The Fly


Con: Julia Otero, Ezequiel Rivero, Mariano Morita

Hablamos de MUERE MONSTRUO MUERE (2019) de Alejandro Fadel, película argentina de terror que combina elementos de thriller policial, fantásticos y drama en las montañas de Mendoza, junto con el clásico de David Cronenberg LA MOSCA (1986). Monstruos, masculinidad, lenguaje y efectos prácticos.

miércoles, 8 de mayo de 2019

La Hora del Miedo #6 - Nightbreed, Hereditary


Con: Julia Otero, Ezequiel Rivero, Mariano Morita
Invitado: Flavio Lira

En este capítulo nos acompaña Flavio Lira, crítico de cine en la revista Film y compatriota uruguayo de Ezequiel, a contarnos sobre su educación cinematográfica de terror y NIGHTBREED (1990, de Clive Barker), hermosa película de culto con monstruos que fue erróneamente promocionada como un slasher. Luego continuamos a hablar largo y tendido sobre los 90’s, videoclubes, VHS, piyama partys y Leo DiCaprio hasta concluir con una discusión sobre HEREDITARY (2018, de Ari Aster). A un integrante de La Hora del Miedo no le gustó para nada. Adivinen a quién.


jueves, 2 de mayo de 2019

Especial autores: George A. Romero


Para B.S.O. (Banda Sonora Original) / Mayo 2019

Primer Especial Autores del año y arrancamos con los tapones de punta. Volvemos con los intensivos sobre directores -algo que nos encanta- y el comienzo de este nuevo viaje está signado por las locuras del "Master of Horror" George A. Romero. Sí, el fundador del mundo "no vivo" que, de alguna manera, dio de comer a muchísimos otros realizadores y compañías. Mariano Morita y Diego Cirulo se sumergen en cinco películas del neoyorquino para entender cuales son sus elementos fundamentales, sus problemáticas y su mirada del mundo. Nos apoyamos en: "Night of the living dead" (1968), "Dawn of the dead" (1978), "Martin" (1978), "Day of the dead" (1985) y "Monkey shines" (1988). Ven con nosotros o te convertirás en zombie (aunque Romero nunca diga esa palabra).

Escuchar en la web de BSOradio.com.ar - LINK

domingo, 28 de abril de 2019

La Hora del Miedo #5 - Cementerio de Animales


Con: Julia Otero, Ezequiel Rivero, Mariano Morita

Todo Cementerio de Animales. Se estrenó la remake de CEMENTERIO DE ANIMALES (2019), de los directores de la celebrada STARRY EYES (2014) y aprovechamos para volver a ver la primera versión de 1989 y la locura de CEMENTERIO DE ANIMALES 2 (1992), ambas dirigidas por Mary Lambert. Stephen King, la negación de la muerte, el duelo, camiones, gatos espectaculares y niñites resucitades.

La Hora del Miedo #4 - Us, The Serpent and the Rainbow


Con: Julia Otero, Ezequiel Rivero, Mariano Morita

Finalmente se estrenó la esperada NOSOTROS, de Jordan Peele, que desde GET OUT (Huye!) (2017) viene ocupando un lugar privilegiado entre el público y la crítica. La vimos y la discutimos largo y tendido.

También trajimos a colación al clásico de Wes Craven, LA SERPIENTE Y EL ARCOIRIS, para hablar un poco de zombificación, las relación con la usurpación de cuerpos en GET OUT y también las relaciones entre política y cine de terror.

Estuvimos mirando algunas otras películas y trajimos un par de recomendaciones. Julia y Ezequiel vieron TRUTH OR DARE (Jeff Wadlow, 2018), y Mariano vio LEVIATHAN (George P. Cosmatos, 1989).

La Hora del Miedo #3 - Aterrados, Audition, Lords of Chaos


Con: Julia Otero, Ezequiel Rivero, Mariano Morita

Vimos ATERRADOS, la película argentina de terror paranormal que la rompió el año pasado, cuyo director Demián Rugna dirigirá una remake producida por Guillermo del Toro.

A veinte años de su estreno, volvimos a ver la infame AUDITION de Takashi Miike que marcó a realizadores y espectadores del género del terror: la historia de Aoyama, un hombre viudo, que se siente solo y quiere casarse nuevamente y que, para conseguir a la “mujer correcta”, organiza una audición de una película ficticia, donde conoce a la joven y dulce Azami…y sale mal.

En “Mi amigo YIFY” recomendamos LORD OF CHAOS, del director sueco Jonas Åkerlund, el oscuro y divertido biopic de dos de los pilares del Black Metal noruego, con quema de iglesias, adolescentes pintados sosteniendo candelabros y cruento desenlace incluidos.


La Hora del Miedo #2 - Happy Death Day 2U, Overlord, Revenge


Con: Julia Otero, Ezequiel Rivero, Mariano Morita

Todo el entusiasmo por el estreno de FELIZ DÍA DE TU MUERTE 2 y repaso de la primera película de la saga dirigida por Christopher Landon. En “Mi amigo YIFY” tenemos dos recomendaciones. Vean OVERLORD, una película bélica de terror con zombies y experimentos, dirigida por el australiano Julius Avery y producida por J.J. Abrams. Y en el marco del Mes de las Mujeres en el Terror, recomendamos REVENGE, la primera película de la directora Coralie Fargeat, que es una actualización del género de rape and revenge.

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